lunes, 5 de marzo de 2012

"Subsubcampeones" en el Trek 12 Wild Wolf Series de Peñafiel

Bienvenidos a Peñafiel.

En la prueba de Gilena (Sevilla) sólo pudimos ser subsubsubsubsubsubcampeones (séptimos) pero en Peñafiel hemos tenido más suerte y hemos sido subsubcampeones (terceros). El circuito (de 12 km) fue más duro de lo que habíamos imaginado, pero no per se, sino porque una vez en carrera nos emocionamos y fue imposible ir sinceramente "de paseo". Incluso forzamos un par de vueltas para conseguir un "buen" crono en la vuelta rápida, cosa que luego nos permitió desempatar con el equipo Cuchufledos, que había dado el mismo número de vueltas que nosotros: 20. En nuestro caso, fuimos rigurosamente equitativos: cada uno dio 10 vueltas (el reglamento estipula que el reparto de vueltas en los equipos mixtos debe guardar una proporción mínima del 60% / 40%).

Noche reparadora en el polideportivo de Peñafiel, tras las 9 horas de bus de ida.

Amelia, con su Trek X-Caliber de 29", a punto para la salida.

El fin de semana llegó con amenaza de lluvia, pero el sábado por la mañana el cielo empezó a clarear. Eso sí, Amelia se topó en la primera vuelta con un vendaval que luego, por fortuna, amainó progresivamente. Había quien aprovechaba los pequeños grupos que se formaban para ir a rueda, pero el "murete-murallón" del km. 3 había que ganarlo por méritos propios en cada vuelta. Al principio, el plato mediano parecía suficientemente pequeño. Al final, en cambio, el plato pequeño parecía del tamaño de una descomunal bandeja.

Momento de la salida. Empieza la verdadera cuenta atrás.

A partir de ahí, empezábamos a dar la vuelta al pantano (el embalse de Valdemudarra), donde el pulsómetro volvía a niveles más racionales y la visión de un montón de patos sumergiendo al unísono la cabeza en el agua –¿pescando?– resultaba bastante relajante.

El circuito de Peñafiel apenas tenía dificultades técnicas. Salvo en un par de bajadas cortas en las que había que prestar especial atención, el resto eran caminos y pistas rodadoras en los que cada cual podía establecer su propio ritmo, algo que casa exactamente con la filosofía de las Trek 12 Wild Wolf Series, en las que encuentran su propia experiencia tanto los que van siempre con el plato grande como los que lo llevamos sólo de adorno.

También ayudaba la presencia de público en diversos puntos del recorrido, sobre todo en el zig-zag técnico, donde se agolparon casi todos, demostrando una vez más la naturaleza morbosilla del ser humano. Otros, en cambio, fueron más allá e iban paseando alrededor del embalse y nos echaban un cable en forma de "ánimo, valiente" y dibujando una sonrisa cómplice. Otros iban montados a caballo, otros llevaban al perro, otros a un poney...

Y las horas iban pasando... Pese a los bocatas, las barritas energéticas, las bebidas isotónicas y los turnos de descanso, el cansancio no tardó en aparecer. De repente, nos dimos cuenta de que quedaba la mitad de la carrera!!! Todavía!!!??? Había que levantar un poco el pie, aflojar, pero es que íbamos terceros!!! Increíble!!! Subsubcampeones en potencia!!!

En boxes había un portátil con las clasificaciones
que se actualizaban cada cuarto de hora (aprox.)

Nada estaba ganado, pero teníamos mejor vuelta rápida que los otros dos equipos que llevaban el mismo número de vueltas que nosotros. Sólo nos quedaba una opción: aguantar.

Y lo conseguimos. Cuando cayó la noche, incluso pudimos mejorar los tiempos de las vueltas del ecuador de la carrera. De alguna manera, no sabemos exactamente cómo, habíamos superado el pequeño bache.

Pero el resultado no está garantizado hasta el final. Y cuando Sergio estaba a punto de pasar por meta por última vez, camino de la 20ª vuelta, apareció en escena corriendo, arrastrando la bici –había pinchado 1 km antes– y gritando: "Amelia, Amelia...". Por suerte Amelia estaba preparada en boxes, por si acaso, dispuesta a completar la última vuelta. Cuarenta minutos más tarde –minuto arriba, minuto abajo–, pasaba por meta por última vez. Y media hora más tarde nos llamaban para subir a podio –toda una experiencia– junto al equipo campeón Maxim - Bartz (23 vueltas) y el subcampeón Todomtb.com I (también 23 vueltas), compartir con ellos y ellas unos calurosos aplausos y recibir unos sabrosos trofeos... Ñam, ñam...

Por cierto, no tenemos foto que acredite este momento!!! Alguien la hizo??? Es para los nietos!!!

***ACTUALIZACIÓN: Ya tenemos foto (gracias a Nacho, del equipo LRE No Marchita - Buhobike).

La imagen que acredita que fuimos "subsubcampeones" :-)

En la parada del bus, en Peñafiel, con las bicis en sus bolsas,
la medalla al cuello...

y las mochilas con sobrecarga de vino y queso!!!



lunes, 20 de febrero de 2012

Vídeo Mulhacén - Toubkal de Teledeporte



Hace un par de semanas Teledeporte emitió en 6 ocasiones el documental "Mulhacén - Toubkal", de 8 minutos 30 segundos. Tras recibir peticiones de personas que no lo pudieron ver, hemos decidido colgarlo en nuestro canal de youTube después de incluirle la opción de subtítulos en español (youTube los "traduce" a un centenar de idiomas distintos).

El vídeo es un breve resumen grabado y editado por nosotros, sobre el viaje de 3.000 km en bicicleta que hicimos entre Tortosa y Marrakech, con tal de unir las cumbres del Mulhacén, en Sierra Nevada, y el Toubkal, en el Atlas.

Esperamos que os guste!!!

lunes, 6 de febrero de 2012

Me encanta que los planes salgan bien!!!

Este fin de semana viajamos hasta Gilena (Sevilla) para participar en la primera de las 5 pruebas del nuevo circuito de resistencia Trek 12 Wild Wolf Series.

El plan era viajar al más puro estilo "Equipo A" (no diremos a quién le correspondía el papel de M.A. Baracus, ni de H.M. Murdock) junto a dos experimentados en las carreras de larga duración: Jaume Ribosa y Noe Lopes, ambos del equipo Monbike Mataró, con los que coincidimos ya el año pasado en las 24doce de Moralzarzal.

El plan era perfecto: compartir furgo de ida y vuelta, charlar de carreras, pedaladas y viajes durante todo el camino, hasta quedar afónicos o caer dormidos, pues el trayecto era de 1.050 km. En el zurrón llevábamos de todo: desde galletas de chocolate hasta los incondicionales bocatas de fuet. Todo iba como la seda. En mitad de la ola de frío, avanzábamos a toda velocidad hacia el "cálido" sur de la península... Peaje va, peaje viene...

Lo que no llevábamos en el equipaje –un despiste lo tiene cualquiera– era un palier derecho de recambio para la furgoneta, que dejó de andar cuando estábamos a 350 km de Gilena, en un pueblo del que cuesta recordar el nombre. Cuando por fin conseguimos una grúa y un taller, echamos de menos la escenita mágica de Hannibal Smith con un habano bajo la careta de soldador y, sobretodo, la del teniente Templeton Peck (alias Fénix) consiguiéndonos un palier en un desguace o, en su defecto, un helicóptero, en un abrir y cerrar de ojos.

Primera parada, involuntaria.

Llamando al Equipo A, junto a la lumbre.

Con bicis pero sin coche... Temperatura: cero grados, ni frío, ni calor.

El Equipo A no acudió en nuestra ayuda, pero aún y así llegamos a Gilena. Cierto que eran las 2 de la mañana (20 horas después de salir de casa), pero allí estábamos, refugiándonos en el interior de un camión que ya querrían muchos pilotos de la F1.

Gilena, hospitalidad de lujo.

Minutos antes de la salida, con Noe y Jaume.

El sábado todo eran nervios y cansancio, pero el agobio se esfumó en cuanto se dio la salida y empezamos a dar vueltas, por turnos, a un circuito de 13,5 km con unos 320 metros de desnivel positivos en el que el 90% del trazado era por senderos. Una gozada. No era difícil, pero tampoco fácil. Había que estar atento en todo momento. La ascensión venía después del único tramo de pista, que llaneaba hasta enlazar con un suave falso llano en el que el viento helado siberiano nos daba de pleno en la cara (por suerte a mediodía aflojó un poco). Toda la subida era por senderos, con algún que otro descansillo, antes de entrar en el bosque y empezar a zarandear la bici de izquierda a derecha y de derecha a izquierda, esquivando rocas, fluyendo, siempre atentos, disfrutando de la bici de montaña en todo momento...

La jornada transcurrió para nosotros a la velocidad de la luz.

Amelia pasando por meta.

Ajuste de frenos en la carpa del Demo Tour de Trek.

Cuando el frío aprieta, se impone la mejor tecnología!!!

Y llegó la noche, y la hora de encender los focos Half Egg. No los habíamos probado todavía: increíble la luz, el bosque, las trialeras... Parecía incluso más fácil que durante el día!!! Eso sí, a esas horas nos sabíamos el circuito casi de memoria!!! Casi tanto como uno de los ganadores (y eso que dimos muchas menos vueltas que él), con el que coincidí mientras esperaba el último relevo: el pobre iba con un foco que alumbraba menos que una linterna de esas que funcionan dándole vueltas a una manivela... Me dijo que habían pasado de girar en 36 minutos durante el día a marcar tiempos de 46 minutos. Yo pensé: "Pues igual a mí ya no me da tiempo de dar otra vuelta...".

El último relevo me lo entregó Amelia a las 22.03 h, que marcó uno de sus mejores cronos de todo el día precisamente de noche. He de reconocer que yo llevaba una hora deseando que llegase sólo 5 minutos más tarde. Soñaba con una ducha calentita y un plato de croquetas caseras en el bar que había a sólo 20 metros de la línea de meta. Pero me tocó volver a salir.

Un dorsal para la colección.

Me quité la chaqueta. Me enchufé un PowerGel y salí pitando. Pista, frío, oscuridad, cielo estrellado, menos frío, emoción contenida, sendero de subida, primeros resoplidos controlados, cambio de ritmo, cálculo de fuerzas, pensamientos positivos, entrada en fase "me gusta el mountain bike", breve tramo de bajada, muy rápido, entre los arbustos, saludo al voluntario del control que lleva todo el día indicándonos el camino, se abre el cajón de "momentos increíbles", me sumerjo de nuevo en el silencio, en la oscuridad, en el túnel blanco de luz de mi foco, en la agradable concentración que implica sortear todos los obstáculos, en la satisfacción que produce comprobar que todo fluye, que mis piernas responden, en comprobar que delante de mí un biker empuja la bicicleta... Pienso: "Pobre". Sorpresa mayúscula al reconocer a Jaume, que me dice que ha "reventado", y yo le pregunto si le puedo ayudar creyendo que ha pinchado la rueda, pero resulta que quien ha reventado es él, que ha ido "fatal todo el día". No me extraña, después del palizón y los nervios de ayer... Y además él participa en categoría individual...

Al final entro en meta 10 minutos antes de las 11 PM. Y Jaume entra cinco minutos después, a tiempo para sumar una vuelta extra. Lo hace junto a su amigo Iñaki, que ayer le ayudó a encontrar hotel, le esperó hasta las 2 de la madrugada, hoy le ha traído hasta el circuito... Es, para mí, la imagen del día. Ellos dos entrando en meta. Juntos. Rivales. Amigos. Jaume acaba siendo tercero, cuando creía que iba mal clasificado, pero ha luchado hasta el final. Iñaki es segundo. Yo me alegro de haber dado esa última vuelta, por lo que sentí al rodar al máximo, en completa soledad, por el interior del revirado laberinto de senderos del bosque. Y por haber visto a Jaume, en mitad de aquella subida, dándolo todo. Y luego entrando en meta, junto a su amigo. Este es, sin duda, el espíritu de este campeonato.

Jaume e Iñaki (3º y 2º clasificados),
entrando en meta de la mano (foto: Pablo Ferao).

jueves, 26 de enero de 2012

Fin de semana biker con el Club BTT Open Natura

Los próximos 24 y 25 de marzo se celebra la primera ruta de 2 días del año del Club BTT Open Natura. Serán 2 etapas de 65 km con 1.600 m+ y 60 km con 1.200 m+ respectivamente. Las plazas están limitadas a 30 personas y el recorrido se hace en grupo (3-4 guías). Esta vez es muy cerca de Barcelona, por el Ordal y el Garraf, comenzando y acabando en Sant Sadurní d'Anoia y pasando la noche en Sitges. El diseño del circuito –que hemos ido a comprobar recientemente y es realmente cañero– es obra de los bikers de Cava Emotions, Jordi y Sergi, que nos han ofrecido hacer una cata no de cavas, sino de su nueva ruta Raids del Cava, que incluye una completísima muestra de los mejores senderos y caminos de una zona que conocen a la perfección.

Toda la información, precios, servicios, horarios, requisitos, recomendaciones, actividades extra, etc., están debidamente explicados en el documento de la imagen superior.


lunes, 23 de enero de 2012

Gilena nos espera

Hacía semanas que daba vueltas alrededor de nuestros manillares, tentadora, golosa, inolvidable... pero al mismo tiempo lejana, improbable, imposible... Parecía que la primera cita de las Trek 12 Wild Wolf Series se iba a escurrir pendiente abajo hacia el inexpugnable abismo por el que se caen y pierden todas las cosas que "pudiste hacer pero no hiciste". Esta oportunidad de disfrutar del mountain bike estaba a punto de desaparecer ante nuestra mirada inoperante, nuestra incapacidad de reacción, nuestro lamentable estado de forma física después de unas vacaciones ciclistas poquísimo ciclistas. Han tenido que ser dos expertos en la materia, Jaume Ribosa y Noe Lopes, del Monbike Mataró (en la foto, al final de las 24doce de 2011), los que nos hayan puesto en vereda. ¡Nos vamos con ellos a Gilena!

Hoy mismo empezamos a entrenar.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Ruedas de 29, quién las hubiera tenido antes...

Hace meses, incluso puede que años (el tiempo pasa condenadamente rápido), que podemos leer en las revistas del sector (Solo Bici, Bike, etc.) las ventajas de las mountain bike de 29 pulgadas. Y de un tiempo a esta parte, ya no sólo en las revistas especializadas se trata este tema, sino que también es una muletilla constante presente en el 99,99% de las conversaciones entre ciclistas. En una excursión de una mañana, las alusiones al tema de las ruedas de 29 pulgadas pueden surgir en cada bache y en todas las variantes que admite el palique biker: pueden aparecer con el típico formato chascarrillo jadeante y bravucón, con el formato filosófico o pregunta del millón, el formato anuncio de intenciones, el formato debate institucional, el formato moción, el formato negación automática e instintiva a todo lo nuevo, el formato abogado del diablo, el formato discurso antisistema, el formato envidia, el formato poesía, el formato erudito en el tema, el formato gurú, el formato sentencia, el formato “mira qué guapa”, el formato analítico-investigador, el formato numérico, el formato visual, el formato confesión, el formato duda, el formato “o todos o ninguno”, el formato consejo de amigo, el formato recapitulación…

Se ha hablado tanto de ellas que uno no sabe qué decir que sea nuevo, salvo lo que ha sentido al subirse en una de ellas e internarse en el monte para disfrutar de una breve pero intensa sesión de mountain bike tras varios días de diluvio universal que ha dejado los caminos y las sendas empapados de vida, nuevas torrenteras, rocas musgosas, raíces resbaladizas…

Primero de todo, he de escribir que mi veredicto es muy provisional, pues apenas he hecho 25 km con 700 metros de desnivel con ella y justo ahora mi estado de forma deja bastante que desear, pero puedo asegurar que la bicicleta de 29 que tengo es una bici muy cañera. Se trata de una Trek X-Caliber de la colección 2012 (ya disponible en las tiendas) de cuadro rígido (lo que se conoce como una hardtail) con una horquilla de 100 mm de recorrido. Mis primeras impresiones han sido muy positivas, y si la he de comparar con otra bici ha de ser con mi anterior compañera de travesías, la Trek 6700, también hardtail y de un presupuesto similar (1.299 euros), pero con ruedas de 26 pulgadas, el tamaño estandard hasta hace poco para las mountain bikes.

Nada más salir de casa noté mayor velocidad. En los primeros 4 km de ruta tengo que ganar casi 300 metros de desnivel, y con la de 29″ noté más velocidad, más aceleración, más respuesta. En esta subida nunca pongo el plato pequeño y con la 29″ tampoco lo necesité, fui cómodo en la última corona, calentando piernas y corazón.

Al llegar a los caminos de subida sentí lo mismo, la X-Caliber me pedía marcha, notaba que aceleraba sin querer. Está clarísimo que es una bici muy rodadora, ideal para travesías por caminos y pistas.

Luego nos internamos en el bosque y fuimos hacia otros terrenos para ver qué tal iba la bici en zonas más peliagudas. En los tramos de senda técnica, muy húmedos, con muchas raíces entrecruzadas y rocas muy resbaladizas, noté que la bici se traga estos obstáculos medianos sin que te des cuenta, pero la verdad es que eché de menos unos neumáticos más polivalentes (de serie trae unos con tacos muy pequeños y muy juntos, especiales para terrenos secos) para ir con comodidad y confianza en este terreno tan resbaladizo, y pasé “de puntillas” por todos ellos gracias a que los conozco realmente bien –digamos que los conozco “de pies a cabeza”, porque me he revolcado sin querer en cada uno de ellos como mínimo una vez a lo largo de los últimos diez años–.

Ya un poco remojados y salpicados, volvimos hacia arriba por una senda pedregosa de subida, no muy empinada, que también conozco muy bien y que uso a veces para hacer series, y la X-Caliber volvió a demostrar que quiere guerra. No es que me pidiera ir rápido por tener una postura muy racing, no, la postura está muy equilibrada –a mí hace años que no me gusta ir tan inclinado, sólo un poco–, sino que la bici es veloz.



Por último, la bajada por pista: más velocidad, más seguridad. El “risaero” o “patata ondulada” ya no lo notas. La bici se embala y no notas las piedras ni los pequeños baches.

En fin, que estoy encantado con mi nueva bici de 29 pulgadas. Creo que me irá muy bien en mis futuras travesías. Si el año que viene repetimos lo del Puente Aéreo, llegaremos al circuito de las 24doce de Moralzarzal en la mitad de tiempo. Llegaremos literalmente, volando.

Sobre lo que ayer me preguntabais algunos a través de FB, evidentemente, yo para rutas de “trialeras salvajes” (me gusta esta expresión, la tomo prestada) seguiré intentando mantener a punto mi Fuel EX, que es ideal para este tipo de excursiones. Creo que una bici no quita la otra. Otra cosa es si me dejan probar la nueva Rumblefish, una especie de Fuel EX pero con ruedas de 29 pulgadas… El tiempo y los caminos dirán…

Y otro pensamiento, ya para acabar: anda que no me habría ido bien esta bici en la Oodnadatta Track de Autralia, el ripio chileno, las interminables pistas del Namib, el fuera-pista constante del Gobi...

miércoles, 9 de noviembre de 2011

7 deserts en youTube



La productora El Somiatruites –o "the omelette dreamer", como la presentaron en New York, Milán y Sydney cuando la película fue proyectada en el internacional Bicycle Film Festival–, Uri Garcia –el director del documental– y yo mismo hemos decidido poner al alcance de todos la historia 7 deserts.

7 deserts es un documental de 53 minutos de duración que aporta una visión muy distinta a la que se ha visto por televisión de las expediciones que formaron parte del proyecto 7 desiertos. Creo que no soy el más adecuado para valorarla o describirla, pues se centra especialmente en la persona que llevó a cabo el proyecto –es decir, en mí–, en sus ilusiones, sus miedos, su forma de superarlos, su transformación a medida que pasan los años –el proyecto se prolongó desde principios de 2003 hasta mediados de 2007–, y no tanto en aquello que vi, la maravillosa gente que conocí o la fauna con la que me topé en cada desierto, materias y anécdotas que por fortuna sí logré incluir en el libro editado por Saga. En menos de una hora de cinta era imposible condensar tanto material. Además, el objetivo de Uri Garcia con este documental era otro. Recuerdo el día en que vino a casa de mi hermana –donde yo vivía por aquel entonces– se sentó delante de mí y me dijo que le interesaba mi historia. Me cedió su cámara de vídeo para llevarla todo el día encima, incluso al Sáhara –la mía estaba estropeada y hacía un ruido horrible–, lo que significaba prácticamente que me la regalaba. Y me pidió que lo grabara todo. Todo.

Cuando volví del Sáhara tenían sobre la mesa de edición más de 70 horas de grabación. La mitad eran del Sáhara y de los dos meses previos al último viaje. La verdad es que en aquel momento pensé que no quería estar en su pellejo. Yo sólo pasé una mañana frente a los ordenadores que se usaron para editarlo, sentado junto a Uri y Francesc Talavera, mirando cómo analizaban cada secuencia. Meses después me llamaron para ver una prueba. Semanas después acudí para ver el montaje definitivo.

Sólo puedo decir que el documental es intimista, sincero y me muestra tal y como soy, o como fui en aquellos meses de incertidumbre y nervios previos al viaje por el Sáhara, después del cual, debería redirigir mi vida hacia nuevos retos.

La versión original es casi toda en catalán, pero tiene subtítulos en castellano e inglés. Para activarlos, en youTube hay un botón rojo con dos ces (CC).

Sólo quiero agradecer una vez más la participación de todos y todas los que trabajaron para hacerlo posible, que demostraron ilusión y profesionalidad en todo momento. También a Top Cable, que aportó fondos para que se hiciese realidad patrocinando todas las expediciones. Y, por supuesto, a mis padres y mi hermana.

jueves, 20 de octubre de 2011

7 desiertos en Erandio

Mañana viernes 21 de octubre de 20011, a las 20.00 horas, dentro de la Semana de la Montaña y la Naturaleza de Erandio (a paso y medio de Bilbo), conferencia sobre 7 desiertos.

Estrenaremos vídeos inéditos.

Click para más información sobre otras charlas y actividades.

Organiza: Atxazpe Mendi Taldea.
Dirección: Centro Cultural, plaza Josu Murueta; Astrabudua (Erandio).

viernes, 16 de septiembre de 2011

Cerdanya360: mountain bike de verdad

Conocer bien un territorio es algo primordial para sacar partido a su red de senderos y caminos. Es la ventaja con la que jugaban los creadores de Cerdanya360, aunque reconocen que para completar el recorrido tuvieron que ir "un poquito más allá" de donde solían ir en sus salidas beteteras.

Por nuestra parte, después de una primavera y un verano cargaditos de mountain bike, nos plantamos en Puigcerdà con muchas ganas de disfrutar de un recorrido que nos habían descrito como "muy senderista".

Lo primero que nos anunció Albert Ramos, responsable de la Cerdanya360, fue que había modificado ligeramente el recorrido, pero que conservaba ese espíritu biker del que nos habían hablado y tanta expectación estaba creando en ciertos círculos bikers.

Por delante teníamos 4 etapas con algo más de 50 km cada una y unos desniveles positivos acumulados de entre 1.500 y 1.900 metros. Parecía razonable y a la vez tentador. Lo justo para disfrutar-sufriendo o sufrir-disfrutando.

A modo de breve resumen (en Solo Bici de febrero 2011 daremos más detalles sobre la ruta en un amplio reportaje que estamos preparando), os avanzamos que se trata de una ruta muy cañera. Aunque no tiene tantas trialeras como nos habían dicho (según parece los recortes afectaron en esos sectores), el porcentaje de senderos se acerca al 40% del kilometraje, lo cual es de celebrar y más que suficiente, pues se trata de una ruta muy entretenida en la que las emociones vienen una tras otra.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

BI3000: últimos cartuchos

Aunque todavía hace un calor que achicharra, no sé muy bien a causa de qué, en algún rincón de mi cerebro empieza a intuirse el final del verano. Será porque se han acabado ya los grandes planes para el verano. Será porque ya han quedado atrás nuestras aventuras pirenaicas...

Este año hemos pasado en sus valles y collados unas buenísimas cuantas semanas, y acabamos de volver de este paraíso llamado Vall de Camprodon en el que pedalear por sendas todavía es posible. A sólo un par de horas de Barcelona, montaña arriba, hemos disfrutado de los últimos cartuchos de nuestro verano biker pedaleando como posesos por un exigente pero variadísimo itinerario, lleno de excitantes descensos (algunos de -900 metros de desnivel, íntegramente por singletracks ciclables).

El pasado fin de semana disfrutamos de una nueva ruta de sólo dos días llamada BI3000 (la organiza la misma gente que creó hace unos años BI6000) y la verdad es que ha sido el colofón a un año muy biker (quizás el más biker de mi vida).

En realidad, no podía imaginar mejor cierre de temporada. He vuelto a casa con la sensación de haberme fundido completamente con mi bici, y ella con la montaña. El primer día, tres largas ascensiones por caminos (dos de ellas técnicas y la otra más suave), y tres descensos interminables (en el mejor sentido de la palabra) se combinaban para crear lo que días después no puedo etiquetar de otra manera que de "día perfecto". El segundo día también escondía agradables sorpresas, aunque la ruta fue más corta y rodadora de lo que anuncia la web oficial (son 1.450 metros de desnivel positivo, no 2.450 metros), y redondeó un fin de semana verdaderamente inolvidable.

Ahora, tras dejarme caer por kilómetros y kilómetros de singletrack, salir a pedalear por Collserola se me antoja como un guiso soso, un postre desnatado, un café descafeinado. Creo que dejaré descansar unos días a la bicicleta. No lo puedo evitar: sólo sueño con esos caminos pirenaicos, esos descensos infinitos...

Para más información: BI3000 (la organización facilita alojamiento concertado, parking de bicis, duchas para después de la segunda etapa, seguimiento de seguridad, asistencia de emergencia, etc.).