Mostrando entradas con la etiqueta 7 desiertos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 7 desiertos. Mostrar todas las entradas

sábado, 17 de diciembre de 2016

Oferta 50% libro '7 desiertos con un par de ruedas' edición de lujo (tapa dura)

El regalo perfecto para las Navidades: 7 desiertos con un par de ruedas, un libro maravilloso, ahora la edición de lujo (tapa dura) a precio imbatible, sólo 20 euros (oferta especial hasta la noche de Reyes, 5 de enero de 2017).


Una gran aventura en bicicleta 

El libro 7 desiertos con un par de ruedas narra con textos y fotografías cinco años de aventuras, en solitario y en bicicleta, por los 7 desiertos más grandes del mundo...

30.000 km descubriendo los secretos de Australia, Atacama, Mojave, Namib, Kalahari, Gobi y Sáhara, conviviendo con los nómadas, disfrutando de paisajes únicos, conociendo la extraña y sorprendente fauna, la oportuna y variada flora, escuchando al viento, viviendo en equilibrio...

Dónde comprar el libro 7 desiertos con un par de ruedas

Se puede conseguir directamente en la tienda especializada en bicicletas de viaje y movilidad responsable EspaiBici (c/ Bruc, 63 Barcelona), al excepcional precio de 20 euros.

o bien en la web http://conunparderuedas.bigcartel.com/ (PVP 20 euros, gastos de envío no incluido)

Los socios del Club BTT Open Natura lo pueden comprar online en la misma web http://conunparderuedas.bigcartel.com/ y recogerlo en las tiendas vinculadas al club sin pagar gastos de envío.

miércoles, 20 de abril de 2016

Nueva charla 7 desiertos con un par de ruedas en Instituto Español Severo Ochoa de Tánger


Los próximos 21 y 22 de abril de 2016, dentro de las actividades Abril Cultural 2016 organizadas por el Instituto Español Severo Ochoa de Tánger, ofreceremos una charla-proyección sobre el proyecto 7 desiertos con un par de ruedas.

El jueves 21, a las 19 h, compartiremos mesa con Román Morales García, viajero y escritor tinerfeño, autor de los libros Caminos de agua (travesía integral de Sudamérica en piragua durante dos años) y Buscando el sur (viaje a pie por Latinoamérica, cruzando los Andes durante tres años y medio). Será en el salón de actos del IEES Severo Ochoa.

Al día siguiente (viernes 22), dentro del horario escolar del centro, ya en solitario ampliaremos la charla y profundizaremos en la cultura del viaje, en el potencial de la bicicleta como medio para conocer, descubrir e interactuar por el mundo, con una proyección especial para los alumnos.

>> Programa completo de actividades del Abril Cultural 2016

miércoles, 2 de abril de 2014

7 desiertos en el Institut Gestalt de Barcelona

"Vivimos en una época llena de cambios, dudas y posibilidades. Se intuye un nuevo paradigma. Somos protagonistas de un capítulo en la historia que demanda creatividad y nuevas ideas. En medio de este maremágnum, te invitamos a conocer nuevas miradas y escuchar otras voces que incitan a la reflexión sobre realidades, caminos y modelos diferentes".

Es el texto de presentación de un ciclo extraordinario de charlas en el que he sido invitado a participar con mi charla "Cuando el desierto rompe su silencio".

Será el próximo 3 de abril a las 20.00 h, en el Institut Gestalt (calle Verdi 94, bajos, Barcelona).

El ciclo se llama "Nuevos tiempos, nuevas miradas" y comenzó hace dos semanas con la conferencia del profesor de economía aplicada de la UAB Arcadi Oliveres. También participarán periodistas como Gaspar Hernández, Nicolás Valle y Jordi Rodri.

www.institutgestalt.com




Os dejamos el programa completo y la descripción del ciclo que hacen los organizadores.


***Atención porque el aforo es limitado!!! Conviene llegar una media hora antes para asegurarse plaza.

20 marzo de 2014 (ya realizada)
ARCADI OLIVERES (Profesor del Departamento de Economía Aplicada de la UAB y Presidente de Justicia i Pau en Barcelona)

27 de marzo de 2014 (ya realizada)
GASPAR HERNÁNDEZ (Escritor y periodista. Autor de la novela "La Terapeuta", "El silenci" y presentador de "l'Ofici de Viure" en Catalunya Ràdio)

3 de abril de 2014
SERGIO FERNÁNDEZ (Periodista y fotógrafo, autor de "7 desiertos con un par de ruedas" y "Vidas sin límite")

8 de mayo de 2014
NICOLÁS VALLE (Corresponsal de guerra de TV3, autor de "Secrets de guerra")

15 de mayo de 2014
JORDI RODRI (Fotógrafo y reportero en Bosnia, Palestina, Guinea Bissau e India entre otros lugares)

+INFO: click aquí

domingo, 20 de noviembre de 2011

Ruedas de 29, quién las hubiera tenido antes...

Hace meses, incluso puede que años (el tiempo pasa condenadamente rápido), que podemos leer en las revistas del sector (Solo Bici, Bike, etc.) las ventajas de las mountain bike de 29 pulgadas. Y de un tiempo a esta parte, ya no sólo en las revistas especializadas se trata este tema, sino que también es una muletilla constante presente en el 99,99% de las conversaciones entre ciclistas. En una excursión de una mañana, las alusiones al tema de las ruedas de 29 pulgadas pueden surgir en cada bache y en todas las variantes que admite el palique biker: pueden aparecer con el típico formato chascarrillo jadeante y bravucón, con el formato filosófico o pregunta del millón, el formato anuncio de intenciones, el formato debate institucional, el formato moción, el formato negación automática e instintiva a todo lo nuevo, el formato abogado del diablo, el formato discurso antisistema, el formato envidia, el formato poesía, el formato erudito en el tema, el formato gurú, el formato sentencia, el formato “mira qué guapa”, el formato analítico-investigador, el formato numérico, el formato visual, el formato confesión, el formato duda, el formato “o todos o ninguno”, el formato consejo de amigo, el formato recapitulación…

Se ha hablado tanto de ellas que uno no sabe qué decir que sea nuevo, salvo lo que ha sentido al subirse en una de ellas e internarse en el monte para disfrutar de una breve pero intensa sesión de mountain bike tras varios días de diluvio universal que ha dejado los caminos y las sendas empapados de vida, nuevas torrenteras, rocas musgosas, raíces resbaladizas…

Primero de todo, he de escribir que mi veredicto es muy provisional, pues apenas he hecho 25 km con 700 metros de desnivel con ella y justo ahora mi estado de forma deja bastante que desear, pero puedo asegurar que la bicicleta de 29 que tengo es una bici muy cañera. Se trata de una Trek X-Caliber de la colección 2012 (ya disponible en las tiendas) de cuadro rígido (lo que se conoce como una hardtail) con una horquilla de 100 mm de recorrido. Mis primeras impresiones han sido muy positivas, y si la he de comparar con otra bici ha de ser con mi anterior compañera de travesías, la Trek 6700, también hardtail y de un presupuesto similar (1.299 euros), pero con ruedas de 26 pulgadas, el tamaño estandard hasta hace poco para las mountain bikes.

Nada más salir de casa noté mayor velocidad. En los primeros 4 km de ruta tengo que ganar casi 300 metros de desnivel, y con la de 29″ noté más velocidad, más aceleración, más respuesta. En esta subida nunca pongo el plato pequeño y con la 29″ tampoco lo necesité, fui cómodo en la última corona, calentando piernas y corazón.

Al llegar a los caminos de subida sentí lo mismo, la X-Caliber me pedía marcha, notaba que aceleraba sin querer. Está clarísimo que es una bici muy rodadora, ideal para travesías por caminos y pistas.

Luego nos internamos en el bosque y fuimos hacia otros terrenos para ver qué tal iba la bici en zonas más peliagudas. En los tramos de senda técnica, muy húmedos, con muchas raíces entrecruzadas y rocas muy resbaladizas, noté que la bici se traga estos obstáculos medianos sin que te des cuenta, pero la verdad es que eché de menos unos neumáticos más polivalentes (de serie trae unos con tacos muy pequeños y muy juntos, especiales para terrenos secos) para ir con comodidad y confianza en este terreno tan resbaladizo, y pasé “de puntillas” por todos ellos gracias a que los conozco realmente bien –digamos que los conozco “de pies a cabeza”, porque me he revolcado sin querer en cada uno de ellos como mínimo una vez a lo largo de los últimos diez años–.

Ya un poco remojados y salpicados, volvimos hacia arriba por una senda pedregosa de subida, no muy empinada, que también conozco muy bien y que uso a veces para hacer series, y la X-Caliber volvió a demostrar que quiere guerra. No es que me pidiera ir rápido por tener una postura muy racing, no, la postura está muy equilibrada –a mí hace años que no me gusta ir tan inclinado, sólo un poco–, sino que la bici es veloz.



Por último, la bajada por pista: más velocidad, más seguridad. El “risaero” o “patata ondulada” ya no lo notas. La bici se embala y no notas las piedras ni los pequeños baches.

En fin, que estoy encantado con mi nueva bici de 29 pulgadas. Creo que me irá muy bien en mis futuras travesías. Si el año que viene repetimos lo del Puente Aéreo, llegaremos al circuito de las 24doce de Moralzarzal en la mitad de tiempo. Llegaremos literalmente, volando.

Sobre lo que ayer me preguntabais algunos a través de FB, evidentemente, yo para rutas de “trialeras salvajes” (me gusta esta expresión, la tomo prestada) seguiré intentando mantener a punto mi Fuel EX, que es ideal para este tipo de excursiones. Creo que una bici no quita la otra. Otra cosa es si me dejan probar la nueva Rumblefish, una especie de Fuel EX pero con ruedas de 29 pulgadas… El tiempo y los caminos dirán…

Y otro pensamiento, ya para acabar: anda que no me habría ido bien esta bici en la Oodnadatta Track de Autralia, el ripio chileno, las interminables pistas del Namib, el fuera-pista constante del Gobi...

miércoles, 9 de noviembre de 2011

7 deserts en youTube



La productora El Somiatruites –o "the omelette dreamer", como la presentaron en New York, Milán y Sydney cuando la película fue proyectada en el internacional Bicycle Film Festival–, Uri Garcia –el director del documental– y yo mismo hemos decidido poner al alcance de todos la historia 7 deserts.

7 deserts es un documental de 53 minutos de duración que aporta una visión muy distinta a la que se ha visto por televisión de las expediciones que formaron parte del proyecto 7 desiertos. Creo que no soy el más adecuado para valorarla o describirla, pues se centra especialmente en la persona que llevó a cabo el proyecto –es decir, en mí–, en sus ilusiones, sus miedos, su forma de superarlos, su transformación a medida que pasan los años –el proyecto se prolongó desde principios de 2003 hasta mediados de 2007–, y no tanto en aquello que vi, la maravillosa gente que conocí o la fauna con la que me topé en cada desierto, materias y anécdotas que por fortuna sí logré incluir en el libro editado por Saga. En menos de una hora de cinta era imposible condensar tanto material. Además, el objetivo de Uri Garcia con este documental era otro. Recuerdo el día en que vino a casa de mi hermana –donde yo vivía por aquel entonces– se sentó delante de mí y me dijo que le interesaba mi historia. Me cedió su cámara de vídeo para llevarla todo el día encima, incluso al Sáhara –la mía estaba estropeada y hacía un ruido horrible–, lo que significaba prácticamente que me la regalaba. Y me pidió que lo grabara todo. Todo.

Cuando volví del Sáhara tenían sobre la mesa de edición más de 70 horas de grabación. La mitad eran del Sáhara y de los dos meses previos al último viaje. La verdad es que en aquel momento pensé que no quería estar en su pellejo. Yo sólo pasé una mañana frente a los ordenadores que se usaron para editarlo, sentado junto a Uri y Francesc Talavera, mirando cómo analizaban cada secuencia. Meses después me llamaron para ver una prueba. Semanas después acudí para ver el montaje definitivo.

Sólo puedo decir que el documental es intimista, sincero y me muestra tal y como soy, o como fui en aquellos meses de incertidumbre y nervios previos al viaje por el Sáhara, después del cual, debería redirigir mi vida hacia nuevos retos.

La versión original es casi toda en catalán, pero tiene subtítulos en castellano e inglés. Para activarlos, en youTube hay un botón rojo con dos ces (CC).

Sólo quiero agradecer una vez más la participación de todos y todas los que trabajaron para hacerlo posible, que demostraron ilusión y profesionalidad en todo momento. También a Top Cable, que aportó fondos para que se hiciese realidad patrocinando todas las expediciones. Y, por supuesto, a mis padres y mi hermana.

jueves, 20 de octubre de 2011

7 desiertos en Erandio

Mañana viernes 21 de octubre de 20011, a las 20.00 horas, dentro de la Semana de la Montaña y la Naturaleza de Erandio (a paso y medio de Bilbo), conferencia sobre 7 desiertos.

Estrenaremos vídeos inéditos.

Click para más información sobre otras charlas y actividades.

Organiza: Atxazpe Mendi Taldea.
Dirección: Centro Cultural, plaza Josu Murueta; Astrabudua (Erandio).

miércoles, 11 de mayo de 2011

7 desiertos en Arenys de Munt, Cerdanyola del Vallès, Vilanova i la Geltrú y BCN

El próximo mes de junio, mientras ultimamos detalles para las salidas del verano, vamos a dar diversas conferencias:

· Empezaremos el 9 de junio de 2011 en la tienda de triatlón Distance, a las 20.00 h, para hablar sobre la aventura de la Titan Desert en tandem adaptado, entre otras experiencias, como el proyecto "7 desiertos", que nos han llevado a dar lo mejor de nosotros mismos sobre la bicicleta.

· Al día siguiente, el 10 de junio de 2011 hablaremos sobre el proyecto de los "7 desiertos" en Arenys de Munt, a las 21.00 h. La proyección cierra un ciclo de 4 conferencias, que empiezan el 20 de mayo y tienen lugar en la Masia Can Borrell a partir de las 20.30 h todos los viernes. Organiza el Grup de Muntanya Arenys de Munt (ver cartel de la izquierda).

· Al día siguiente, el sábado 11 de junio de 2011 hablaremos de cicloturismo, de la cultura del viaje y de nuestras experiencias durante nuestros viajes por países en los que hemos tenido la suerte de convivir y aprender valiosas lecciones vitales junto a personas de muy distintos orígenes. Será en Vilanova i la Geltrú, donde Destino Etiopia organiza un fin de semana solidario con diversas actividades lúdicodeportivas y culturales. La charla dará comienzo a las 18.30 h en La Talaia, calle Comerç nº4. El domingo 12 de junio a las 10,00 h se celebra una Pedalada Solidaria a beneficio de un proyecto de colaboración para el mantenimiento de escuelas rurales y un centro médico en Kombolcha, Etiopía.

·El 21 de junio de 2011 estaremos en el Punt d'Informació per a Joves de Sarrià-Sant Gervasi (calle Brusi, 61, en la Casa Sagnier, www.bcn.cat/casasagnier), a las 19.00 h, con audiovisuales del proyecto "7 desiertos".

jueves, 20 de enero de 2011

7 deserts en Viena

Nos llegan noticias de la gira mundial de una copia furtiva en DVD del documental llamado “7 deserts”, unidad solitaria y nómada que viaja por ahí, de unas manos a otras, cruzando fronteras al margen de las zarpas de la censura y los aranceles de la SGAE (“así no nos haremos nunca ricos”, dice el productor, mi buen amigo Somiatruites, al que en NYC ya conocen como “The Omelette Dreamer”…), de una reunión de bikers a otra, siempre girando, proyectándose sobre las grandes pantallas de salas de cine de NYC, Milano, Sydney, BCN… pero también sobre sábanas blancas, paredes de naves industriales, muros de edificios, y pantallas LCD…

El soplo nos llega desde Viena, a través de la web de Velosophie. El chivato nos ha hecho llegar una filtración: se espera que “7 deserts” aparezca por el Schikaneder Cinema el 9 de febrero de 2011, a eso de las 20 horas.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Bicycle Film Festival BARCELONA

Hoy me ha llegado un email urgente y sorprendente en el que el organizador del Bicycle Film Festival de Barcelona me informaba de que el sábado 11 de diciembre de 2010 se proyectará el documental "7 deserts" (en la sesión de las 18.00 h) dentro del programa del BFF de BCN (ya se proyectó el año pasado en las citas de Nueva York, Sydney y Milán, y se ha emitido también en TV3 y C33 de TV de Catalunya).

La verdad es que el programa tiene muy buena pinta (sobre todo para los amantes del ciclismo urbano en general y del fixismo en particular), pero de todas las cintas, según lo que he podido ver en los trailers y en función de mis gustos personales, no hay que perderse por nada del mundo la historia narrada en "Where are you go" (pase el viernes por la noche).

DÓNDE >> Las proyecciones son en el Hangar Art Center del Passatge del Marquès de Santa Isabel 40 de Barcelona.

$$$$$$ >> Por lo que me ha parecido entender en la web, el ticket por sesión es de 3 euros y el precio de la entrada global para todo el festival es de 15 euros.

Para terminar, sólo quiero agradecer de nuevo a Uri Garcia (director), Miquel Artigau y a todo el equipo de profesionales que hicieron posible el documental "7 deserts" su dedicación al proyecto.

El DVD 7 deserts está disponible en la librería especializada en viajes Altaïr de Barcelona.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Calahorra y Montbau

El verano ya es historia, aunque el viaje entre el Mulhacén y el Toubkal todavía nos trae calurosos recuerdos porque ya hemos empezado a visionar las imágenes de video con tal de hacer un montaje audiovisual. Nos queda reciente también porque en diciembre se publica el tercer y último episodio en la revista Solo Bici, que será muy breve, pero muy vistoso también.

PRÓXIMAS CONFERENCIAS
>> El próximo jueves 25 de noviembre de 2010 a las 20.00 h en Caja Rioja de Calahorra, conferencia sobre 7 desiertos (nuevo montaje). Organiza Club de Montaña de Calahorra. Fijaos en el cartel, que el martes vienen los hermanos Pou. Prometo no hablar tanto de elefantes como en Vic ;-)
>> El próximo 1 de diciembre de 2010 hablaremos de desiertos, de viajar, de conocer otras culturas y de labrarse un futuro profesional a medida a base de ilusión, esfuerzo y perseverancia en el Institut Narcís Monturiol de Barcelona. La charla es para los alumnos de 3º de ESO a las 11,30 h.

viernes, 23 de julio de 2010

De paseo con Tres Mellizas...


Me voy de viaje con Las Tres Mellizas (Les tres bessones). En el número de julio, los reporteros y paparazzi de la revista oficial me pillaron con sus cámaras de paseo con las Tres Mellizas. Bromas aparte, el reportaje es muy divertido, a la vez que divulgativo. Habla de los desiertos, de viajar en bicicleta, de los nómadas que allí viven... Lo único que destaco aquí son las ilustraciones (que me perdone el autor o la autora por violar los derechos de copyright, pero es que son muy graciosos...).

jueves, 13 de mayo de 2010

Crónica de la primera etapa, mares de arena


Primer día. Primera hora. Un helicóptero nos sobrevuela rasante y concéntrico, como un buitre leonado. Algunos saludan a la cámara de la televisión que asoma por la ventanilla del copiloto. Será el único momento del día en que nos pase sobre las cabezas a los que vamos por la parte trasera de la comitiva. Estamos de suerte. La noticia va delante. Nosotros a lo nuestro, a disfrutar del desierto.

La etapa comienza con nervios, claro. Y con arena. Es la primera vez que Alfonso se interna en un erg. Qué pena vivir la experiencia así, rodeado de gente, con prisas, camino de un punto de control en mitad de las pequeñas dunas. Pero esto es una carrera, al menos para unos cuantos, y hay que guardar las apariencias y apretar los dientes para no ceder metros entre tu rueda delantera y la trasera del que te precede.

Nos esperan unos 100 km de caminos pedregosos y arenosos, con unos 460 metros de desnivel positivo acumulado. Parecía una etapa de transición, un mero trámite, algo que se pudiese cubrir casi sin pestañear. Pero no. En las dunas pasamos casi 50 minutos. Y luego descubrimos que los caminos (totalmente flechados) no eran autopistas de tierra prensada ni eran tan llanos como uno desearía. La Titan Desert es así. En la tele, cuando ves a los Heras & Co. rodando a 35 km/h por caminos polvorientos, te dejas engañar por las apariencias. Estos chicos exprofesionales literalmente vuelan bajo. Parece que el camino no tenga ni piedras ni boquetes, pero en realidad hay un millón de pedrolos por kilómetro cuadrado. A veces, al verlo en la televisión parece que siempre sea llano, o bajada, o que van en una de esas bicicletas eléctricas en las que solo hay que dar 3 o 4 pedaladas y luego ya arranca el motor eléctrico y sales disparado.

El tandem solo vuela en las bajadas. En el llano pide el plato grande, pero en subida se clava al suelo como un asno en huelga. Yo intento ejercer de zanahoria, alentándole a avanzar un poco más, pero es de un terquedad imbatible.

Más allá de las dunas empieza el rodar rápido del tandem. Parece que Alfonso y Serafín están ansiosos por recuperar el tiempo empleado en el arenal y subir un poco la media. En llano debo exprimirme para abrir hueco en el viento lateral durante un par de horas. Luego empieza a dar por detrás. Yo me alegro. Alfonso se queja. “Prefiero el viento de cara porque refresca”, alega. Yo casi me caigo de la bicicleta al oírle. Pero la verdad es que hace un calor...

Los llanos se suceden pero quedan rotos por oueds pedregosos y arenales sorpresa que sacan de quicio a quien no haya pedaleado nunca por el desierto. “Así no hay manera de avanzar”, se desespera Alfonso, que tiene los ojos llenos de una mezcla de sudor, crema solar y lágrimas del escozor.

De vez en cuando les pregunto qué tal va el tandem. De vez en cuando me responden sinceramente, pero casi siempre mienten: “Bueno... Va bien, excepto cuando nos quedamos clavados en la arena y las calas no salen...”. Ya se han caído varias veces. Yo intento marcarles pasos ideales cuando el camino está impracticable, pero no siempre acierto. Casi siempre se levantan con paciencia, se dan ánimos el uno al otro y vuelven a montar. Otras veces explota la rabia que llevan dentro. Suerte que son buena gente y, sobre todo, buenos amigos.

El punto de inflexión tiene lugar poco después, cuando rodamos en paralelo. De repente, Alfonso se detiene gritando agitadísimo: “¡Ya está! ¡He perdido el pedal!”. Es lo que temíamos desde hacía horas. Al roscar los pedales del revés existe el riesgo de que se aflojen durante el pedaleo y acaben saliéndose.


En la foto, el pedal cuando se rompió poco más tarde, a 30 km de la línea de meta

Alfonso frena de golpe, se baja de la bicicleta maldiciendo y sale caminando de espaldas a nosotros, canalizando su enfado e impotencia, agitando los brazos, encorvado, mirando hacia el suelo y haciendo aspavientos como un espantapájaros.

Yo le miro boquiabierto y mi primer pensamiento es: “¿Dónde va? ¿Se vuelve a casa?”. Solo entiendo lo que pasa cuando se detiene, se gira y suelta: “¡Pues no lo encuentro!”. Y Serafín le contesta: “¡Cómo no lo vas a encontrar! Si el pedal es algo enorme y se te ha caído hace nada...”.

No puedo contener una carcajada. Alfonso se gira y me escruta descompuesto en busca de una respuesta a mi ataque de risa. Seguro que a él no le hace ni puñetera gracia, pero es que el pedal en sí lo lleva clavado en el pie, con eje y todo. Él no lo nota porque el terreno por el que anda es tan arenoso que se hunde bajo sus pasos. Al final nos reímos todos.

Reparada la avería y recuperados de los nervios, reemprendemos la marcha.



La etapa es un trámite, sí, pero menudo trámite. No pasa ni una brizna de aire. Es la calma chicha total de mediodía. Nos quedan solo 35 kilómetros. El camino parece mejorar, pero restan unos metros de ascensión al punto más alto de la etapa. Luego todo será bajada, que se nos antoja rápida, rapidísima. Ya soñamos con llegar al campamento, comer algo, beber algo fresquito, ponernos a la sombra con las piernas en alto...

Entonces ocurre un nuevo incidente. “El pedal otra vez”, grita Alfonso. Esta vez no se baja de la bici a buscarlo. Está clavado al zapato, pero esta vez es distinto. No se ha aflojado la rosca. Se ha partido la unión entre el pedal y su eje. Lo intentamos roscar, pero no es posible. “Joer qué fuerte pedaleáis, chicos, no había visto romperse un pedal nuevo en tan pocos kilómetros...”.

No se me ocurre nada mejor, así que habrá que pedirle a Alfonso que pedalee apoyando el pie sobre el eje desnudo, tal y como hacen muchos niños que van en bicicleta por los pueblos del Atlas.

Pese a las dificultades, avanzamos con los dedos cruzados para que no se rompa nada más y para que nadie se haga daño. Hay que llegar a meta como sea. Lo conseguimos a las 8 horas de la salida, exactamente a las 3 de la tarde. Los más rápidos nos han sacado varias horas, pero no perdemos el sentido del humor y sostenemos que “hemos llegado a la hora de los señores, cuando la mesa ya está servida”.


En la foto, Raúl Hernández de Doctore Bike con las manos en la masa y Peio Ruíz Cabestany supervisando atento el transplante de bielas del tandem.

Lo malo va a ser esta tarde, pues el tandem necesita pasar por quirófano y Ernesto no está hoy de guardia. Habrá que ir al hospital de pago. Por suerte, Raúl, de Doctore Bike, se apiada de nosotros y nos monta unas bielas, eje de pedalier y pedales nuevos en un periquete. Peio Ruíz Cabestany también aporta su granito de arena: mientras Raúl aprieta tornillos con las manos llenas de grasa, el de San Sebastián acaricia el manillar del tandem, como el enfermero que acompaña al herido tras una batalla. Está claro que somos un equipo. Cada día más numeroso.

miércoles, 12 de mayo de 2010

El día antes del primer día, primer calvario

Sin duda lo más duro de un viaje en bicicleta son los preparativos. Luego pedalear es un placer constante, pero hacer y pensar la maleta es verdaderamente durísimo. Y no digamos todo lo que implica meter la bici en un avión: sacarle las ruedas, girarle el manillar, quitarle los pedales, rezar, calcular el volumen que va a ocupar, volver a rezar, recalcular el espacio y calzarla finalmente en una caja de cartón minúscula, a punto de reventar, y sellarla con un kilómetro de cinta adhesiva como si fuera una momia egipcia... Y luego a seguir rezando para que llegue con vida tras el vuelo, para que al aterrizar quede algún radio entero, que la patilla del cambio no se haya doblado, que el cassette de los piñones no haya escarificado la pintura del cuadro y que todo vuelva a encajar una vez fuera de la caja...

La otra parte dura es aterrizar en un país en una latitud distinta, con una temperatura dramáticamente distinta a la del lugar de procedencia, y pensar que al día siguiente tienes que dar el callo sobre la bicicleta sin tiempo humano para acostumbrarte a ese sofoco que empieza en cuando el sol asoma tras el horizonte.

Así es la Titan Desert el primer día. El día que madrugas tanto que la víspera, siendo optimista, en vez de cenar, imaginas que meriendas, y después te vas a la cama pensando que en vez de dormir poquísimo vas a echarte una siesta larga. El día que despegas de El Prat y aterrizas en Er Rachidia, por ejemplo, en un aeropuerto que parece construido en mitad de Marte, sobre una pista blanquecina que te ciega nada más abrirse la compuerta del avión. Y exclamas satisfecho: “Pues no hace tanto calor como creía que iba a hacer”. Y alguien arremete con voz de experiencia: “Es que son las ocho de la mañana. Espérate un par de horitas a ver qué me dices entonces”.

Así es nuestra llegada a Marruecos. Luego superamos una larga fila para sellar el pasaporte y un transfer a Erfoud, hasta un hotel de esos con piscina, tumbonas, sombrillas, atentos camareros, simpáticas encargadas de limpiar las habitaciones, camas dobles, restaurante con buffet libre de horario interminable, alfombras por todas partes, lámparas humeantes de incienso en el baño y un calor insoportable dentro de nuestra habitación, en la que el aparato de aire acondicionado es plenamente capaz de hacer ruido, que varía ligeramente según el botón que apretemos del mando a distancia, pero ni enfría ni da aire ni acondiciona.

El lugar es genial, pero nosotros no hemos venido a descansar precisamente. Tenemos que sacar las bicis de las cajas, ponerles un dorsal de plástico y un chip que merece una fianza de 100 euros (“como lo perdamos ¡qué disgusto, por no decir qué p...!”), probarlas, ajustarlas... “Primero vamos a comer. Luego nos ponemos con las bicis”, resolvemos de mutuo acuerdo.

Después del banquete, aunque da una pereza terrible y la piscina nos tienta, decidimos pasarnos la tarde montando las bicis. Empezamos a las cuatro, cuando el sol y los listos están haciendo la siesta. El proceso ha de pasar rápido. A lo sumo exigirá una hora de trabajos manuales bajo el espléndido Lorenzo, pero topamos muy pronto con un pequeño dilema técnico-teórico: a simple vista, las roscas de tres de las bielas del tandem parecen describir una espiral extraña, invertida. Atónitos intentamos comprender si existe una solución. Evidentemente, con cara de repoker, tardamos pocos segundos en comprender que no la encontraremos solos y vamos a buscar ayuda.

La ayuda la necesitamos incluso para explicar lo que sucede con las roscas de las bielas, pero a medida que vamos de un mecánico a otro perfeccionamos el discurso, que parece más surrealista que un cuento de Cortázar, y cada vez perdemos menos tiempo delante de cada uno de los mecánicos. Todos ellos, muy dispuestos a echar una mano a los “locos del tandem”, nos escuchan atentos, pero su expresión es la misma que si le planteáramos a George Bush la conjetura de Poncairé. Está claro que el mundo del tandem no está de moda.

Nadie sabe ayudarnos. Y como no tenemos el teléfono móvil de Grigori Perelmán para que nos cuente cómo solucionó el problema matemático más difícil de la historia, pues acudimos a Ernesto Romero, un mecánico de motos que tiene un taller en la Barceloneta y que es todo altruismo y además de conocimientos posee herramientas muy raras y encima sabe utilizarlas. Total: un chollo de hombre. El año que viene lo incluiremos en el equipo.

Nada más ponerse los guantes de faena, Ernesto, a partir de ahora el “cirujano”, se percata de algo que nos ha pasado desapercibido: parece ser que la super mano de Alfonso, que es más fuerte que un gorila de lomo plateado, guiada por la costumbre de roscar los pedales en el sentido lógico y normal, ha pasado las primeras dos vueltas de la rosca de la biela izquierda delantera. Por eso no entra ni para un lado ni para el otro.

En ese momento el pobre de Ernesto no sabe dónde se ha metido, pero ya es demasiado tarde. Lo hemos fichado por un módico precio: cero euros, lo que equivale a cero “titanitos” (la moneda oficial de la Titan Desert, no es broma). Por este motivo decidimos intentar abusar de él y de sus energías lo mínimo posible.

Pese a ello, Ernesto se pasa una hora atornillando a contrarosca el pedal, creando un nuevo paso a base de esfuerzo y pericia. Uff, uff, uff... Suda, respira con fuerza, sigue sudando... Uff... Y nosotros allí plantados de pie, mirando impotentes, avergonzados, inútiles, con cara de niñatos que no saben hacer la o con un canuto, pensando culpables en lo bien que estaría Ernesto en la piscina del hotel en vez de acuclillado bajo el tandem...

El problema no termina al redibujar la rosca de aquella biela. De las otras tres, dos se atornillan también del revés, con lo que los pedales, tipo Shimano SPD, quedan al revés. “Estos pedales no son reversibles. Tienen delante y detrás”, apunta Ernesto. “Los Look y los Crack Brothers no os darían este problema”, continúa. Al ver que ponemos cara de turista japonés estafado por un trilero en las Ramblas, el pobre está a punto de darnos por imposibles, pero enseguida propone un nuevo plan. Ernesto es como Hannibal Smith, el equipo A. “No hay otra solución que girar 180 grados los enganches de las zapatillas”, concluye. En vez de calar pisando primero con la parte anterior del pie y luego con la trasera, Alfonso y Serafín deberán acostumbrarse a hacerlo al revés. Ideal: el primer día en la Titan Desert, con bici nueva y los pedales del revés. La otra opción es ir hasta el pueblo y comprar unos pedales normales, de esos que llevan las bicicletas de los críos.

Pese al contratiempo, a la hora de la cena ya estamos más tranquilos. Nos ha llevado 6 horas montar 4 pedales y poner los sillines y los manillares a la altura. Con el lío, hemos olvidado comprobar la presión de los neumáticos y de las amortiguaciones del tandem. Josu Garai, enviado especial del diario Marca, nos pilla a las 11 de la noche dando vueltas por los boxes, alumbrados por una linterna, dando voces y lanzando improperios al hiperespacio al constatar lo difícil que es calar y descalar los pedales con las calas del revés.

“Esto es imposible”, grita Alfonso. “Pues a mi no me va tan mal”, contesta Serafín. “Pues a mi fatal”, arremete el primero. “Pues habrá que intentarlo”, responde Serafín. Y se hace el silencio bajo un cielo cubierto de estrellas y empezamos a roncar a tres bandas. Mi último pensamiento del día es: “Cómo odio que el despertador del teléfono móvil te diga lo que te falta para que suene la alarma cuando la estás programando... Cuatro horas y dos minutos...”.

***Mañana, la crónica de la primera etapa...

sábado, 1 de mayo de 2010

GPSí, GPSno...



Desde hace un mes en conunparderuedas contamos con un nuevo colaborador que nos ha facilitado la 'alfabetización' digital. Me han hecho una entrevista para su web, su facebook, su twitter (o algo así)... Pero como yo no tengo facebook, pues la cuelgo aquí, por si alguien tampoco tiene y quiere saber lo que pienso del GPS aplicado a las rutas en mountain bike, porqué no lo usaba en los desiertos y porqué ahora sí lo utilizo.

Este es el texto original:

Sergio Fernández Tolosa, cicloviajero y periodista

“Me gustan los mapas, por eso creo que los nuevos GPS que admiten mapas son ideales para diseñar y trazar rutas”

Hemos pedido a Sergio Fernández Tolosa, periodista y viajero conocido por sus reportajes y libros de travesías en bicicleta por los desiertos más grandes del mundo (7 desiertos con un par de ruedas), que nos hable de sus experiencias con el sistema de orientación GPS.

¿Cuál fue tu primer contacto con un GPS?
Hace 6 o 7 años el director de la revista Solo Bici me pidió que hiciera un curso rápido de GPS para dar luego mi opinión sobre el uso del GPS aplicado a las rutas en mountain bike. Me dejaron un receptor de gama media-alta que costaba unos 250 euros, un libro de instrucciones y un juego de pilas alcalinas. Lo utilicé durante un mes comprando pilas extra y bajándome tracks de internet de rutas hechas por otros ciclistas que luego fui a hacerlas yo. Mi primera impresión, como le sucedía a muchos otros usuarios acostumbrados al uso de mapas topográficos en los que puedes ver lo que hay más allá de la línea del track, fue que el GPS era muy útil para seguir rutas establecidas o grabar nuevas rutas para luego compartirlas o repetirlas, pero no lo veía tan práctico como el mapa para improvisar sobre la marcha, cambiar el itinerario en función de la meteorología, etc.

¿Esa fue tu conclusión?
Creo que el GPS es muy práctico para todo el que tiene dificultades para leer mapas topográficos, pero creo que debe considerarse como una herramienta de orientación más, no como la única. El GPS te dice dónde estás, pero eres tú quien debe decidir dónde quieres ir. Aprender a navegar con GPS puede ser fácil, pero depender exclusivamente de él no es algo recomendable. En este sentido, creo que trazando rutas en CompeGPS Land desde el ordenador se puede aprender a leer mapas de forma más fácil una vez estás en el terreno. Solo es cuestión de querer y fijarse un poco.

¿Qué pasó con aquel GPS de la revista?
Le devolví el GPS al redactor jefe de la revista y seguí haciendo lo de siempre. Comprando mapas, trazando rutas, estudiando itinerarios... Y luego disfrutando de ellos. El mapa tiene sus ventajas: cuesta unos 10 euros, lo puedes doblar, cortar, marcar... E inconvenientes: se moja, se rompe, envejece, pierde actualidad... Y evidentemente no te dice dónde estás. Lo debes adivinar tú leyendo el paisaje. A veces he ido a la montaña con gente que se declara incapaz de leer un mapa. Creen que es un don o algo así. Pero en realidad se puede aprender. Yo sigo aprendiendo cada día. Recuerdo que en mis primeras salidas al monte, de adolescente, siempre me perdía. Para mí la orientación es un juego, una diversión añadida. Pero el GPS te da seguridad y fiabilidad cuando la necesitas, en un rescate, por ejemplo.

¿Cuál fue tu primera experiencia con el GPS en el desierto?
Hace exactamente hace un año fui a la Titan Desert en tandem de montaña adaptado con Serafín Zubiri. Para ello me prestaron un GPS muy sencillo en el que, como el resto de participantes, me limité a introducir a mano cada noche los waypoints de los puntos de avituallamiento, controles y meta de la etapa del día siguiente que nos facilitaba la organización de la carrera. El GPS fue verdaderamente útil en la segunda etapa, la única que no balizaron cada pocos metros con cintas de plástico y en la única que no disponíamos de roadbook durante todo el recorrido. Hubo un punto en el que tuvimos que navegar campo a través durante unos 25 kilómetros. No parece mucho, pero en bicicleta eso son dos horas de “incertidumbre". El GPS indicaba un rumbo al siguiente waypoint y todos seguíamos, en teoría, la misma dirección. Para mí era la primera vez que trazaba un rumbo en el desierto con GPS. Recuerdo que en aquella etapa arriesgué un poco: mi intuición me dijo que debíamos abrirnos un poco hacia el norte, puesto que el waypoint estaba en realidad al final de un larguísimo djebel (una cadena montañosa imposible de superar en bici) que tenía forma de arco y que debíamos rodear hasta su extremo oeste. Ir en línea recta implicaba toparse con el djebel y tener que rodearlo, así que opté por apartar nuestro rumbo hacia una zona donde a primera vista el terreno era más compacto y ciclable. El resto del grupo en el que íbamos optó por seguir la flecha de la pantalla a rajatabla, aparentemente ahorrando metros. Nosotros poco más allá encontramos una pista por la que pudimos rodar muy rápido, ganando mucho tiempo. En ese momento tuvimos suerte, puesto que yo, al igual que la mayoría de los participantes, desconocía la existencia de esa pista, por lo que la importancia de llevar mapa volvió a quedar patente. Otra cuestión es que esa pista aparezca en el mapa, claro...

¿Y tu más reciente experiencia con un GPS?
Hace un mes nos prestaron un TwoNav Sportiva para cubrir el itinerario de la travesía Tracks del Diable, que se basa en un 90% en senderos y se realiza íntegramente con GPS, siguiendo un track que te facilita la organización. Fueron 5 días de intensa y estrecha convivencia con el GPS. Enseguida noté que la cosa había cambiado mucho respecto a los GPS antiguos porque el Sportiva que nos dejaron tenía pantalla en color y mapas topográficos de escala 1:25.000. Ya no solo veía un triángulo parpadeando en la pantalla y una línea negra. Ahora podía ver en colores el mapa por el que me estaba moviendo: caminos paralelos, arroyos, curvas de nivel, sendas... Todas esas señales a mí me son muy útiles para tomar decisiones si quiero cambiar el recorrido, tomar atajos, volver a casa antes de hora, dar rodeos para llegar a una ermita...

¿Qué es el GPS para ti?
Hoy el GPS es una herramienta para mí. No es que yo sea o fuera reacio a usar GPS, pero es que antes no lo veía realmente útil para lo que yo hacía. En mis expediciones por los 7 desiertos no considero que fuese tan difícil orientarse como algunos piensan y sí lo era, en cambio, encontrar pilas o baterías cargadas. Yo viajaba sin cargador solar. No quería más peso en mi equipaje. Y preferí dar prioridad a las baterías de mi cámara de fotos y video para los reportajes que tenía que hacer. Era una cuestión práctica. Hoy miro atrás y sé que algunas veces habría sido recomendable llevar un GPS, solo por si acaso, por una emergencia. Pero hoy las rutas que suelo hacer por aquí, en el Pirineo, en el Montseny, en cualquier rincón de España, sí me permiten recargar las baterías sin problemas casi cada día.

¿Lo usas en tu trabajo?
En el último mes he hecho dos trabajos con el CompeGPS, estudiando y marcando la ruta sobre el mapa digital, para luego ir a hacerla sobre el terreno con el TwoNav Sportiva, donde puedes seguir tomando alternativas y dispones de mucha información que puede ser muy práctica.

¿En qué terreno te cuesta más orientarte del modo tradicional?
En la media y baja montaña para mí todos los desniveles y accidentes orográficos se parecen. Hay miles de caminos y sendas, nuevos, viejos, recién abiertos, perdidos... Los mapas no contienen todas las sendas ni están siempre actualizados, así que es fácil equivocarse. En el desierto las cosas son más evidentes y hay mayor margen de error. En un terreno de media montaña en pleno bosque bajar por un cañón equivocado es difícil de remediar sin volver atrás.

¿Un consejo para ir de ruta con GPS?
Primero, que el GPS admita mapas de escala 1:50.000 como mínimo, que cargue bien las baterías, que lea bien las instrucciones primero y, por si acaso, que lleve un mapa.

miércoles, 21 de abril de 2010

Sant Jordi sobre ruedas

Para el jueves y el viernes anuncian lluvias. ¡Qué casualidad! Son las fechas escogidas para ir a Pedals d'En Serrallonga a hacer un reportaje sobre esta nueva ruta de Pedales del Mundo. Pasaremos 2 días pedaleando por los bosques de Les Guilleries, otrora escondite de bandoleros nyerros que se ganaban la simpatía de algunos payeses al asaltar los carruajes "blindados" de la recaudación de los impuestos...



El viernes es Sant Jordi, el día de los enamorados en Catalunya, el día de la rosa y del libro. El meteocat dice que en Barcelona brillará el sol. Perfecto, aunque yo esta vez no estaré en las Ramblas firmando libros. Estaré pedaleando entre nubes, más allá del Montseny, disfrutando del mountain bike y de la naturaleza, haciendo fotos para Solo Bici. Una pena porque Saga Editorial ha reeditado recientemente el libro 7 desiertos con un par de ruedas en una versión más econonómica, idéntica a la original, pero con tapa blanda y el papel de menor gramaje, y a un PVP de 19,90 euros.

lunes, 1 de marzo de 2010

Conferencias marzo 2010

17 de marzo en Tolosa (a las 20.00 h) organiza Amalur 2010 Se trata de un ciclo dedicado al desierto



20 de marzo en Manzanares el Real organiza Bicimundo



23 de marzo en Girona organiza Servei d’Esports de la Universitat de Girona. De 11 a 12.30 h hablaremos de la Titan Desert en tandem adaptado y de deporte adaptado en el medio natural en general. Por la tarde (de 18 a 19.30 h): 7 desiertos con un par de ruedas. Para más información: Servei d'Esports. Tel. 972 41 80 60

sábado, 27 de febrero de 2010

Fin de semana biker en Montsec de l'Estall

El 29 y 30 de mayo de 2010 el Club Open Natura organiza un fin de semana biker en una zona muy espectacular: el Montsec de l'Estall. Yo me he encargado de trazar un itinerario de 2 días (en total son 100 km de caminos) por una zona montañosa especialmente remota y silenciosa. La descubrí en 2008 durante mi viaje entre el Delta del Ebro y el Aneto. Mi cicerone fue Miquel Català i Coït, gran conocedor de la zona con quien tuve la suerte de compartir varias jornadas de pedaleo y exploración del Montsec menos conocido.



Esta vez el Club Open Natura organiza un encuentro para compartir estos caminos a lo largo de 2 jornadas por el Montsec aragonés, un territorio prácticamente deshabitado, donde nos esperan paisajes muy espectaculares, como las murallas naturales de Finestres, las inmensas paredes del desfiladero de Mont-rebei, los pequeños pueblos abandonados de l'Estall, Fet y Finestres...

El sábado haremos una ruta de 50 km y nos alojaremos en un albergue de nueva construcción situado en Montfalcó, en un mirador donde también hay una ermita románica.

El domingo continuaremos con otra ruta de 45 km para completar el círculo en Benabarre.

Durante el recorrido aprovecharemos para aprender a usar el GPS y leer mapas topográficos. La tarde del sábado celebraremos una práctica charla sobre cómo se prepara la bicicleta para hacer una travesía de varios días o un viaje más largo con ejemplos prácticos sobre situaciones que me sucedieron en los 7 desiertos.

Horarios y precios

Sábado 29 de mayo
08:00h -09:00h Convocatoria en BENABARRE (Huesca)
09:00h Salida
13,30h Aprox. Comida en ruta
15:00h Continuamos en ruta
17:30h Llegada a albergue de Montsec (Casa Batlle)
21,00h Cena

Domingo 30 de mayo
09:30h Salida
14,00h Llegada y comida en restaurante en Benabarre

Incluye:
Comida del sábado
Cena del sábado
Alojamiento sábado noche
Desayuno domingo
Comida domingo
Avituallamiento en ruta
Vehículos de asistencia
Transporte de equipajes de Benabarre a Albergue Casa Batlle y a Benabarre
Guías y asistencia en ruta

Precio por persona:
140 € Socios Club Open Natura en habitació compartida (6-8 plazas)
150 € Socios Club Open Natura en habitació doble
165 € No socios en habitación compartida (6-8 plazas)
175 € No Socios en habitación doble

Actividad limitada a 40 plazas.

Nivel de dificultad: medio.

Reservas al: 650944078 - 650944076 o por e-mail info@opennatura.com

domingo, 20 de diciembre de 2009

Videoclip del Gobi

Este video habla de la desorientación. La soledad. Pero también de lo que ocurre en un viaje en solitario por un desierto como el del Gobi, en Mongolia. Con los nómadas. Los viajeros locales. La gente que habita los desiertos.

Grabé las imágenes en Mongolia durante el verano de 2006. La música es de Oriol Gonzàlez, artífice de la banda sonora original del documental 7 deserts. El viaje por Mongolia se lo recomiendo a quien sueñe con viajar por paisajes intocados, sin carreteras, sin caminos, sin puentes, sin túneles, sin peajes, sin gasolineras, sin áreas de servicio, sin cabinas de SOS, sin cobertura, sin Macautos. Sólo nómadas libres y hospitalidad natural.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Vamos de viaje a...

AGENDA
Sábado 12 de diciembre, charla en Terra Diversions: Inauguración de nuevo local de Terra Diversions en Barcelona. Título: "Mi primer viaje en bicicleta, uno de los mejores viajes en bicicleta del mundo. (¿Cuál es? Ven y lo sabrás)". Hora: 17 h. Lugar: c/ Santa Tecla, 1 bis. Barcelona (barrio de Gracia). Presentarán los nuevos viajes y actividades de 2010. Habrá cava y sorteo de un cuadro Cervélo y unas ruedas HED entre los participantes de la Grandes Alpes y la DoloMítica 2009. Ruegan confirmación de asistencia llamando al 93 844 63 88.

"Cada día es un viaje interminable. Empieza cuando despiertas. Continúa cuando vas a dormir"

lunes, 7 de diciembre de 2009

7 desiertos en el cole

Hace pocas semanas estuve en el instituto Molí de la Vila, de Capellades (Barcelona), hablando de mis viajes y de mis labores profesionales. Eran alumnos de último curso de bachillerato. En breve debían tomar partido por un camino u otro y todos ellos eran conscientes de que la decisión era importante.



A la semana siguiente regresé a l'Anoia, pero esta vez acudí a un colegio en el que los alumnos aún se sorprenden al ver una foto de un Thorny Devil, un elefante del desierto o al asistir al "experimento científico" de la filtración de agua llena de sedimentos con medios netamente mecánicos.

Debía hablar del mismo tema, pero teniendo en cuenta que la audiencia tenía entre 6 y 12 años. Por suerte, pudimos hacer dos grupos: a los mayores les hablé a primera hora. A los pequeños, a última.

Todos miraban las fotos embobados, pero pocos callaban. Recordé mis años en el colegio, en la calle Vallespir, con los hermanos Maristas (por aquel entonces se escribía con a), que nos mantenían a raya sin necesidad de alzar la voz. También recordé las charlas que he dado en empresas y constaté la universalidad de los mensajes que he traído del desierto.

Luego, en el patio, con los 17 valientes que se habían apuntado a la actividad extraescolar de circuito de bicicleta, dimos unas cuantas vueltas a una serie de obstáculos: conos, pasillos, algunos escalones, giros... Eva, la cabeza pensante de la actividad, dijo: "Lo que queríamos era que trajeran la bici al cole".

Bajo un aro de baloncesto que podía alcanzar apenas estirando el brazo, recordé el día en que con 7 años me golpeé en la cabeza jugando en el patio del colegio. Fue un golpe fuerte contra el suelo, pero no le dije nada al profesor por miedo a que me castigara por caerme, algo que seguramente no habría hecho, pero que yo, con 7 años, sí me temía, pues sabía que el tortazo había sido fruto de una imprudencia. Al cabo de unas horas me tuvieron que llevar al hospital y un encefalograma (¡menuda palabra cuando tienes 7 años, pero no se me olvidará!) resolvió que había sufrido una conmoción cerebral (esto aún no sé lo que es).

Me he arriesgado a contar esta historia pese a sospechar que ahora muchos creerán haber encontrado la causa de algunas de mis aficiones viajeras. En realidad lo he hecho porque en Igualada, al ver cómo se comunicaban con Eva todos aquellos niños y niñas, tuve la sensación de que en el colegio algunas cosas han cambiado. A mejor.


Agradeciemientos especiales a:

>> Institut Ensenyament Secundari Molí de la Vila

>> CEIP Gabriel Castellà i Raich




Días después me mandaron un link a una crónica sobre las "conferencias":

El link

Un extracto de la crónica:

Després d’escoltar les seves explicacions acompanyades d’unes fotos genials i d’audiovisuals d’allò més il•lustratius, ens vam adonar que aquesta súper aventura anava més enllà d’un repte purament esportiu (que era com nosaltres ho havíem percebut abans d’escoltar-lo ), era sobretot un viatge antropològic i cultural, a través de la seva gent i amb una total harmonia i respecte per la natura.

Alumnes i professors vam quedar encantats amb les lliçons de natura que ens donava el Sergi i amb la pràctica final de filtració d’aigua bruta per a poder-la consumir, amb un aparell que li és imprescindible en els seus viatges.

Un cop acabades les xerrades vam sortir al pati amb el convidat i amb els alumnes que van voler portar la bicicleta i donar unes quantes voltes al circuit gegant que els monitors d’esport, l’Anna i el Pol, ens van preparar.Quina tarda més mogudeta!!!

Ara només ens cal desitjar al Sergi moltíssima sort en els seus futurs projectes, aventures... i aprofitar per donar-li les gràcies per les ratlles que ha dedicat tant amablement a la seva web sobre les visites que ha fet als dos centres de l’Anoia. Va ser un plaer tenir-te entre nosaltres!


Gracias... Gràcies... Gracias... Gràcies... Gracias... Gràcies... Gracias... Gràcies... Gracias... Gràcies... Gracias... Gràcies... Gracias... Gràcies... Gracias... Gràcies... Gracias... Gràcies... Gracias... Gràcies... Gracias... Gràcies... Gracias... Gràcies... Gracias... Gràcies... Gracias... Gràcies... Gracias... Gràcies... Gracias... Gràcies... :-)